Fotografiar baños pequeños requiere cuidar mucho el encuadre, la limpieza visual y la luz. Son espacios difíciles porque suelen tener poca superficie, espejos, reflejos, azulejos brillantes y elementos muy cercanos entre sí.
Antes de hacer las fotos, el baño debe estar completamente ordenado. Conviene retirar productos de higiene, papeleras visibles, cepillos, toallas desgastadas o elementos personales. Una toalla bien colocada, una encimera limpia y un espejo sin marcas pueden cambiar mucho la percepción.
En la parte técnica, es importante evitar deformaciones excesivas. Un gran angular mal usado puede hacer que el baño parezca raro o poco natural. También hay que controlar reflejos en espejos y mamparas para que no aparezca el fotógrafo o elementos que distraigan.
Un baño pequeño no tiene por qué parecer pobre en el anuncio. Con buena luz, orden y un encuadre correcto, puede transmitir limpieza, funcionalidad y cuidado.







