El número de fotografías que necesita una vivienda depende de su tamaño, distribución y puntos fuertes. No existe una cifra única válida para todos los casos, pero sí conviene evitar dos errores habituales: subir muy pocas fotos o publicar demasiadas imágenes repetidas que no aportan información nueva.
Para un piso pequeño o una vivienda sencilla, entre 12 y 18 fotografías bien seleccionadas pueden ser suficientes. En una vivienda media, lo habitual puede estar entre 20 y 30 imágenes. En chalets, villas, casas con jardín, terrazas amplias, piscina o zonas comunes, puede ser necesario ampliar el reportaje para mostrar bien todos los espacios.
La calidad siempre pesa más que la cantidad. Es preferible una galería de 18 fotos claras, luminosas y bien ordenadas que 45 imágenes oscuras, torcidas o repetitivas. Cada fotografía debería tener una función: presentar una estancia, explicar la distribución, destacar un valor o reforzar la sensación general de la vivienda.
También hay que pensar en el usuario que mira el anuncio desde el móvil. Si la galería es confusa, demasiado larga o poco cuidada, puede abandonar antes de contactar. Por eso la selección final debe ser práctica y atractiva.
Una buena galería inmobiliaria no enseña todo sin criterio; enseña lo suficiente para despertar interés y facilitar que la persona quiera saber más.







