Las habitaciones más importantes en un reportaje inmobiliario son aquellas que ayudan al usuario a entender la vivienda y a imaginarse viviendo en ella. Normalmente, el salón, la cocina, el dormitorio principal, los baños, la terraza y los exteriores tienen un peso visual muy importante en cualquier anuncio.
El salón suele ser una de las estancias clave, porque transmite amplitud, luz, comodidad y estilo de vida. La cocina también influye mucho en la percepción de valor, especialmente si está reformada, bien cuidada o integrada en la zona de estar.
Los dormitorios deben mostrar descanso, orden y proporción. No se trata solo de fotografiar una cama, sino de enseñar si la estancia es cómoda, luminosa y funcional. En los baños conviene cuidar especialmente la limpieza visual, los reflejos, los espejos y los pequeños detalles.
Una buena selección de fotos no consiste en enseñar todo sin criterio. El objetivo es construir un recorrido visual claro, donde cada imagen aporte información y ayude a que el anuncio resulte más completo y atractivo.







